La refrigeración evaporativa utiliza el calor latente del agua para reducir la temperatura de rechazo y puede disminuir la electricidad o la potencia punta de refrigeración; Google publica una estimación aproximada del 10%, mientras una síntesis académica reúne un rango del 10% al 35% frente a alternativas secas (Google, 2026; Han et al., 2026). En España, ese ahorro coincide con un calentamiento medio de 1,75 °C desde 1961, un junio de 2026 con el 39% de la precipitación normal y una generación fotovoltaica que aportó el 29,4% del mix durante el mes (AEMET, 2026; AEMET, 2026; Red Eléctrica, 2026). El informe compara beneficio eléctrico, demanda hídrica, estacionalidad, agua regenerada, evolución de la red y dirección regulatoria para determinar qué tecnología debería ser referencia de diseño en nuevas instalaciones.
Hallazgos principales
- La mejor defensa cuantitativa de la evaporación es energética: las estimaciones disponibles sitúan la reducción de la potencia punta de refrigeración en un intervalo de 10%–35% frente a sistemas completamente secos, aunque el extremo superior procede de una síntesis no revisada por pares (Han et al., 2026; Google, 2026).
- Ese ahorro puede exigir infraestructura hídrica de gran escala: un ejemplo de orden de magnitud para 100 MW de carga IT calcula 30 MW menos de potencia punta a cambio de 1,9–9,5 millones de litros diarios de capacidad de agua (Han et al., 2026).
- La exposición española no es teórica: la temperatura media anual ha aumentado 1,75 °C desde 1961, y junio de 2026 combinó una anomalía de +3,2 °C con precipitaciones equivalentes al 39% de lo normal (AEMET, 2026; AEMET, 2026).
- El argumento climático a favor de ahorrar cada kilovatio es menos concluyente en España que en redes fósiles: en 2025, el 75,5% de la generación estuvo libre de emisiones equivalentes de CO₂, y la solar aportó el 29,4% en junio de 2026 (Red Eléctrica, 2026; Red Eléctrica, 2026).
- La presión regulatoria ya incorpora agua y electricidad en la misma evaluación: el proyecto español exige demostrar prestaciones dentro del 15% superior en ambos indicadores, mientras la UE avanza hacia calificación y estándares mínimos (Comisión Europea, 2026; MITECO, 2025; Unión Europea, 2024).
¿Por qué la refrigeración evaporativa resulta técnicamente atractiva?
La evaporación aprovecha el calor latente del cambio de fase: al evaporarse, el agua absorbe una cantidad elevada de energía y permite acercar la temperatura de rechazo al bulbo húmedo, reduciendo la diferencia térmica que debe vencer el sistema mecánico (Han et al., 2026; Microsoft, 2026). En condiciones de humedad y temperatura favorables, ese menor salto térmico reduce el trabajo de compresores o ventiladores y explica la presencia continuada de sistemas evaporativos en diseños orientados a eficiencia (Han et al., 2026; Microsoft, 2026).
El argumento favorable gana fuerza cuando el agua es abundante, la competencia entre usos es baja y la electricidad marginal procede de combustibles fósiles. La IEA estima que carbón y gas suministran conjuntamente alrededor del 56% de la electricidad consumida por centros de datos a escala global; en ese contexto, reducir refrigeración puede evitar emisiones si desplaza generación fósil marginal (IEA, 2025).
Los sistemas híbridos limitan la evaporación a las horas más exigentes y pueden conservar parte del beneficio eléctrico con menos consumo anual (Amazon, 2026; Microsoft, 2026). Amazon afirma que utiliza aire exterior aproximadamente el 90% del tiempo, y Microsoft describe apoyo evaporativo por encima de 29,5 °C en determinados climas; ambas cifras proceden de las propias compañías y no constituyen verificación independiente (Amazon, 2026; Microsoft, 2026).
La ventaja eléctrica existe, pero su magnitud depende del diseño
Estimaciones publicadas de reducción del consumo o la potencia de refrigeración frente a alternativas secas o por aire
¿Cuánta electricidad puede ahorrar y cuándo importa ese ahorro?
Las fuentes examinadas no sostienen una cifra universal. Google publica una reducción aproximada del 10% frente a refrigeración por aire, mientras Han y coautores sintetizan divulgaciones que sitúan la reducción de potencia punta entre el 10% y el 35% frente a soluciones secas equivalentes; la primera fuente es parte interesada y la segunda es un preprint (Google, 2026; Han et al., 2026).
El beneficio puede importar más en la hora crítica que en el promedio anual porque conexiones, transformadores y respaldo se dimensionan para soportar la punta. En un ejemplo de referencia de 100 MW de carga IT, una mejora de PUE de 0,15 reduce en 30 MW la demanda máxima estimada de la instalación (Han et al., 2026).
Ese ejemplo supone un factor de utilización del 50%, una reducción concreta de PUE y costes estadounidenses de infraestructura; no es una medición española ni una regla aplicable a cualquier diseño (Han et al., 2026). Su función es mostrar el orden de magnitud del intercambio, porque clima, densidad, temperaturas de suministro y arquitectura pueden desplazar sustancialmente el resultado (Han et al., 2026).
¿Qué volumen de agua convierte ese ahorro en una dependencia operativa?
En el mismo ejemplo, sostener el ahorro de 30 MW para una carga IT de 100 MW requiere entre 0,5 y 2,5 millones de galones diarios, equivalentes a unos 1,9–9,5 millones de litros al día (Han et al., 2026). La horquilla representa capacidad punta de abastecimiento, no consumo anual medio, y excluye condiciones climáticas extremas (Han et al., 2026).
La diferencia entre volumen anual y capacidad punta es material porque las redes de agua se dimensionan para atender máximos, no solo promedios. La demanda evaporativa crece con la temperatura, de modo que la mayor necesidad de refrigeración puede coincidir con el mayor esfuerzo del abastecimiento urbano; Han y coautores describen esta asimetría como un problema de “tubería grande” aunque el consumo medio parezca moderado (Han et al., 2026).
La carga local también depende del tamaño del sistema anfitrión. Akinade y coautores estiman que diez proyectos estadounidenses representarían entre 0,2% y 134% de la capacidad de sus redes locales, una dispersión que no puede extrapolarse directamente a España, pero sí demuestra que el porcentaje nacional puede ocultar un riesgo municipal (Akinade et al., 2026).
El ahorro eléctrico se intercambia por capacidad hídrica punta
Ejemplo de orden de magnitud para una carga IT de 100 MW
¿Qué miden PUE y WUE, y qué dejan fuera?
PUE relaciona la energía total de la instalación con la energía entregada a los equipos IT, mientras WUE relaciona el agua de operación con esa misma energía IT (Comisión Europea, 2026; Unión Europea, 2024). La regulación europea exige reportar ambos tipos de indicador para centros con demanda significativa, pero ninguna de las dos métricas describe por sí sola el impacto completo de una instalación (Comisión Europea, 2026; Unión Europea, 2024).
Un PUE menor puede coexistir con mayor consumo de agua cuando la eficiencia eléctrica se obtiene mediante evaporación (Privette, Barros y Cai, 2026; Amazon, 2026). Un WUE anual bajo también puede ocultar un pico concentrado en pocas semanas: Amazon publica un WUE de 0,12 L/kWh en 2025 y señala que utiliza agua principalmente durante los días más cálidos, por lo que promedio y máximo responden a preguntas distintas (Amazon, 2026).
Una comparación útil debe incluir energía anual, potencia punta, agua anual, capacidad diaria máxima, origen del agua y estrés de la cuenca. Privette, Barros y Cai concluyen que la falta de divulgación local impide planificar con rigor y que un impacto puede ser significativo incluso cuando su porcentaje agregado parezca pequeño; esa falta de transparencia es el principal límite de las comparaciones actuales (Privette, Barros y Cai, 2026).
¿Por qué el lugar y la estación cambian el resultado?
El impacto de un litro cambia con la cuenca y el mes. Talukder y coautores analizan 4.147 emplazamientos estadounidenses y estiman que casi el 75% experimenta al menos un mes anual de estrés hídrico, mientras el 12% permanece bajo estrés durante todo el año (Talukder et al., 2026).
La misma investigación advierte que optimizar solo el volumen puede ordenar mal las alternativas, porque trasladar carga hacia una región con menor WUE puede aumentar el impacto cuando el agua o la electricidad proceden de sistemas más tensionados (Talukder et al., 2026). Su marco reduce hasta un 25% el consumo ajustado por estrés mediante programación espacial y temporal, lo que atribuye a ubicación y calendario un peso comparable al de la tecnología (Talukder et al., 2026).
El agua regenerada puede reducir la competencia con el agua potable, pero requiere caudal estable, tratamiento, almacenamiento y distribución (Talukder et al., 2026; Amazon, 2026). En zonas áridas, la captación de lluvia presenta retornos decrecientes y el agua regenerada conserva usos alternativos; por ello, su coste de oportunidad sigue siendo local y no desaparece porque la fuente reciba la etiqueta de “regenerada” (Talukder et al., 2026; Amazon, 2026).
¿Qué muestran el calor y la sequía recientes en España?
AEMET sitúa el aumento de la temperatura media anual española en 1,75 °C desde 1961 y clasifica 2025 como el tercer año más cálido de la serie (AEMET, 2026). Los doce años más cálidos pertenecen al siglo XXI, de modo que la evaluación térmica de una instalación debe responder a una tendencia operativa y no a una anomalía aislada (AEMET, 2026).
Junio de 2026 reunió las dos condiciones que más tensionan un sistema evaporativo: fue el segundo junio más cálido y el tercero más seco desde 1961, con una anomalía de +3,2 °C y una precipitación peninsular de 12,4 mm, equivalente al 39% del valor normal (AEMET, 2026).
La escasez no es uniforme ni permanente en todo el país, pero la EEA identifica a España entre los Estados que sufren escasez especialmente en primavera y verano (EEA, 2025). MITECO publica mapas mensuales y planes especiales por demarcación, confirmando que el riesgo debe evaluarse por cuenca y estación; esa coincidencia temporal con la demanda de refrigeración es la variable relevante para el diseño (MITECO, 2026).
El contexto español combina calentamiento y sequedad estival
Indicadores climáticos oficiales publicados por AEMET en 2026
¿Debilita la electricidad española el argumento climático a favor de evaporar?
En 2025, las renovables generaron el 55,5% de la electricidad española y el 75,5% de la producción quedó libre de emisiones equivalentes de CO₂; la solar fotovoltaica rozó 50 GW instalados y representó el 18,4% de la generación anual (Red Eléctrica, 2026). Este perfil no elimina el valor de ahorrar electricidad, pero sí lo diferencia del de una red dominada por carbón o gas (Red Eléctrica, 2026; IEA, 2025).
El solapamiento horario refuerza esa diferencia. En junio de 2026, cuando el calor elevó la necesidad de refrigeración, la fotovoltaica aportó el 29,4% de la generación y alcanzó un máximo diario del 34,9%, mientras el ciclo combinado representó el 15,65% del mix mensual (Red Eléctrica, 2026). Por tanto, no todo kilovatio adicional de refrigeración seca habría procedido necesariamente de combustibles fósiles (Red Eléctrica, 2026).
En una red fósil, ahorrar electricidad puede dominar el balance ambiental; en una red con alta solar, el mismo ahorro conserva valor económico y de capacidad, pero su beneficio de carbono puede ser menor durante las horas de máxima irradiación (IEA, 2025; Red Eléctrica, 2026; Red Eléctrica, 2026). Ese cambio de contexto es el hallazgo que ordena el caso español: el agua se consume localmente y de forma consuntiva, mientras el coste climático de la electricidad marginal varía por hora.
La electricidad española ya no tiene el perfil de una red dominada por fósiles
Cuotas de generación anual 2025 y generación de junio de 2026
¿Cambian el balance el agua regenerada y el funcionamiento híbrido?
El funcionamiento híbrido reduce el volumen anual cuando reserva la evaporación para las horas más cálidas (Amazon, 2026). Amazon declara que sus centros usan aire exterior aproximadamente el 90% del tiempo y agua solo durante los días de mayor temperatura; la cifra procede de la propia compañía y no constituye verificación independiente (Amazon, 2026).
Microsoft describe una lógica parecida en instalaciones existentes, con apoyo evaporativo por encima de 29,5 °C en ciertos climas y modos secos el resto del tiempo (Microsoft, 2026). La misma compañía está trasladando nuevos proyectos españoles a circuitos cerrados sin evaporación, señal de que el beneficio eléctrico no convierte el agua en un requisito técnico inevitable (Microsoft, 2025; Microsoft, 2026).
El agua regenerada reduce la presión sobre recursos potables, pero exige tratamiento, almacenamiento y distribución, y la fracción evaporada no vuelve de inmediato a la red local (Privette, Barros y Cai, 2026; Talukder et al., 2026; Amazon, 2026). Su uso puede ser defendible cuando existe excedente estable y ningún destino ambiental o urbano de mayor valor; esa condición debe demostrarse con datos de cuenca, no presumirse a partir de una denominación administrativa.
¿Hacia dónde se mueve la regulación europea y española?
La Unión Europea ya exige reportar indicadores de energía y huella hídrica a los centros de datos que superan los umbrales aplicables (Unión Europea, 2024; Comisión Europea, 2026). El Reglamento Delegado de 2024 armoniza la información, y la Comisión utiliza esa base para desarrollar una calificación comparativa y estudiar estándares mínimos de rendimiento (Unión Europea, 2024; Comisión Europea, 2026).
El proyecto español de 2025 exige reportar agua total y potable y propone que los nuevos proyectos acrediten prestaciones dentro del 15% superior en indicadores de electricidad y agua (MITECO, 2025). El texto continúa siendo una propuesta sometida a audiencia pública y no constituye una prohibición vigente de la evaporación (MITECO, 2025).
El seguimiento europeo de resiliencia hídrica mantiene un objetivo aspiracional de mejorar la eficiencia un 10% para 2030 y aplica el principio “Water Efficiency First” (Consejo de la Unión Europea, 2026). Las fuentes regulatorias examinadas no contienen una prohibición general española de la refrigeración evaporativa, pero sí describen una dirección en la que fuente, consumo, rendimiento y continuidad hídrica serán cada vez más comparables y exigibles (Comisión Europea, 2026; Consejo de la Unión Europea, 2026; MITECO, 2025; Unión Europea, 2024).
La regulación se mueve desde el reporte hacia la comparación de desempeño
Hitos europeos y españoles sobre energía y agua en centros de datos
La UE armoniza el reporte de energía y huella hídrica.
El proyecto español propone reportar agua total y potable y acreditar prestaciones entre el 15% superior.
La Comisión prepara calificación y estándares mínimos; el Consejo mantiene el objetivo de eficiencia hídrica para 2030.
¿Qué demuestra una arquitectura no evaporativa en Madrid?
Microsoft ha anunciado para España nuevos centros con refrigeración directa al chip y circuito cerrado sin evaporación, y afirma que mantendrán el control térmico sin consumo operativo de agua para refrigeración (Microsoft, 2025; Microsoft, 2026). Se trata de una declaración corporativa, no de una medición independiente, pero demuestra que un gran operador considera viable esa arquitectura en el mercado español.
MAD-NE utiliza chillers Carrier y expansión directa con redundancia N+1 y rechaza calor sin sistemas evaporativos o adiabáticos, según información operativa de ipcore (ipcore, 2026). El caso demuestra que un centro de datos comercial puede funcionar en Madrid sin convertir agua en consumible térmico, aunque no determina por sí solo el PUE óptimo para cualquier densidad o escala (ipcore, 2026).
La refrigeración no evaporativa puede exigir mayor inversión, más superficie de intercambio o más electricidad durante las horas cálidas (Han et al., 2026). En España, esos costes deben compararse con una tendencia de +1,75 °C, escasez estacional, alta producción solar y regulación que empieza a evaluar agua y electricidad de forma conjunta; bajo ese conjunto de condiciones, la alternativa seca deja de ser una excepción defensiva y pasa a ser el diseño de referencia (AEMET, 2026; Red Eléctrica, 2026; Comisión Europea, 2026; MITECO, 2025).
Metodología y limitaciones
El análisis utiliza 20 fuentes: quince publicadas o actualizadas en 2026, cuatro documentos de 2024–2025 y una declaración operativa de ipcore. Se priorizaron registros oficiales, investigación revisada por pares y trabajos académicos recientes; las cifras de Google, Amazon, Microsoft e ipcore se identifican como publicaciones de partes interesadas.
Las estimaciones de reducción eléctrica y capacidad hídrica proceden en parte de preprints estadounidenses, no de pruebas controladas en España (Han et al., 2026; Akinade et al., 2026). Se utilizan para establecer mecanismos y órdenes de magnitud, no para atribuir a un proyecto español concreto un WUE, un PUE o un consumo que no haya sido medido.
El informe no construye un modelo horario completo de una instalación española, no dispone de emisiones marginales por nodo de red y no compara costes de capital equivalentes. La conclusión se formula, por ello, como una presunción de diseño para nuevas instalaciones, no como sentencia sobre cada centro existente ni como sustituto de una evaluación de cuenca.
Conclusión
Entonces, ¿compensa evaporar agua para refrigerar centros de datos en España? No como opción de referencia para nuevas instalaciones. La evaporación ofrece un ahorro eléctrico real, pero lo obtiene creando una demanda consuntiva que aumenta durante los días más cálidos, cuando numerosas cuencas españolas afrontan mayor presión y cuando la producción solar también alcanza máximos (Han et al., 2026; AEMET, 2026; Red Eléctrica, 2026; EEA, 2025).
La conclusión admite excepciones. Un proyecto evaporativo puede ser defendible si demuestra disponibilidad hídrica local durante la punta, uso de agua regenerada sin desplazar necesidades de mayor valor, ahorro eléctrico y de carbono calculado por horas, continuidad durante restricciones, publicación de consumo anual y máximo, y comparación con una alternativa no evaporativa equivalente.
Sin esas pruebas, el balance español favorece retirar la evaporación del diseño base y tratarla, en todo caso, como una excepción justificada. La combinación de calentamiento, escasez estacional, abundancia solar y presión regulatoria convierte el agua de refrigeración en una dependencia que debe probar su necesidad, no en un recurso que pueda darse por supuesto (AEMET, 2026; Red Eléctrica, 2026; Consejo de la Unión Europea, 2026; MITECO, 2025).
Preguntas frecuentes
¿La refrigeración evaporativa es siempre peor?
No. Puede reducir entre 10% y 35% la potencia punta de refrigeración y ser razonable en climas frescos, con agua abundante o regenerada y una red eléctrica intensiva en carbono (Han et al., 2026; Google, 2026).
¿El agua regenerada elimina el problema?
Reduce la competencia con el agua potable, pero la fracción evaporada sigue siendo consumida y la infraestructura de tratamiento y distribución tiene costes y usos alternativos. Su ventaja depende de la cuenca y de la estación (Privette, Barros y Cai, 2026; Talukder et al., 2026; Amazon, 2026).
¿La refrigeración seca consume siempre más electricidad?
Normalmente exige más trabajo mecánico en condiciones cálidas, pero la diferencia depende de temperaturas de suministro, densidad, economizadores y refrigeración líquida. Microsoft prevé un aumento energético nominal, no necesariamente grande, en sus nuevos diseños sin evaporación (Han et al., 2026; Microsoft, 2026).
¿España ha prohibido la evaporación en centros de datos?
No existe una prohibición general vigente en las fuentes regulatorias examinadas. La UE exige reporte de energía y agua, y el proyecto español propone comparar prestaciones y acreditar el 15% superior para nuevos proyectos (Comisión Europea, 2026; MITECO, 2025; Unión Europea, 2024).
¿Cómo refrigera MAD-NE?
MAD-NE utiliza chillers Carrier y expansión directa en configuración N+1, sin refrigeración evaporativa o adiabática, según información operativa publicada por ipcore (ipcore, 2026).
Fuentes
- 01Google, 2026. “Google announces water stewardship commitments and initiatives.” Dato publicado por la propia compañía; la fuente es parte interesada en la afirmación.
- 02Han, Y.; Li, P.; Wierman, A.; Ren, S., 2026. “Small Bottle, Big Pipe: Quantifying and Addressing the Impact of Data Centers on Public Water Systems.” arXiv:2603.02705.
- 03Agencia Estatal de Meteorología, 2026. “El año 2025 volvió a batir récords de temperatura en España.” Informe sobre el estado del clima de España 2025.
- 04Agencia Estatal de Meteorología, 2026. “Junio de 2026 fue el segundo más cálido y el tercero más seco de la serie histórica.”
- 05Red Eléctrica, 2026. “La demanda de energía eléctrica de España desciende un 0,9% en junio.”
- 06Red Eléctrica, 2026. “El sistema eléctrico español en 2025: aumenta la demanda, la generación y la potencia instalada.”
- 07Comisión Europea, 2026. “Energy performance of data centres.” Base europea de reporte, esquema de calificación y trabajo sobre estándares mínimos.
- 08Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 2025. “Proyecto de Real Decreto por el que se regula la eficiencia energética y la sostenibilidad para los centros de datos.” Texto sometido a audiencia pública.
- 09Unión Europea, 2024. “Reglamento Delegado (UE) 2024/1364 relativo a la primera fase del establecimiento de un sistema común de la Unión para calificar centros de datos.”
- 10Microsoft, 2026. “El recorrido de Microsoft durante dos décadas para reducir el uso de agua mientras impulsa su crecimiento.” Dato publicado por la propia compañía; la fuente es parte interesada en la afirmación.
- 11International Energy Agency, 2025. “Energy and AI: Energy demand from AI.”
- 12Amazon, 2026. “Amazon’s data centers are 7x more water-efficient than the industry average. Here’s how we do it.” Dato publicado por la propia compañía; la fuente es parte interesada en la afirmación.
- 13Akinade, B. A.; Amanambu, A. C.; Frame, J. M.; Ren, S., 2026. “AI Data Centers and the Water Use Feedback Loop.” arXiv:2606.21760.
- 14Privette, A. P.; Barros, A.; Cai, X., 2026. “Data Centers Water Footprint: The Need for More Transparency.” AGU Advances 7(2), e2025AV002140. DOI: 10.1029/2025AV002140.
- 15Talukder, Z.; Rahim, I. B.; Sen Gupta, P.; Ren, S.; Islam, M. A., 2026. “Balancing Bits and Drops: Stress-Adjusted Water Management for Data Centers.” Proceedings of ACM e-Energy ’26. DOI: 10.1145/3744255.3811726.
- 16European Environment Agency, 2025. “Water scarcity conditions in Europe.” Water Exploitation Index Plus indicator.
- 17Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 2026. “Informes y mapas mensuales de sequía y escasez. Año 2026.”
- 18Microsoft, 2025. “Los nuevos centros de datos de Microsoft en España no consumirán agua para su refrigeración.” Dato publicado por la propia compañía; la fuente es parte interesada en la afirmación.
- 19Consejo de la Unión Europea, 2026. “Follow-up report on the implementation of the European Water Resilience Strategy.” Documento ST 10288/1/26 REV 1.
- 20ipcore, 2026. “Arquitectura térmica pública de MAD-NE: chillers Carrier, expansión directa y redundancia N+1.” Información operativa revisada por ipcore; la organización es parte interesada en la descripción.
En la preparación de este artículo se han utilizado herramientas de inteligencia artificial para edición ligera y correcciones. La investigación, las afirmaciones y la responsabilidad editorial corresponden al autor firmante.
